Museo por Nayeli Zepeda

Si el museo no es suficiente, ¿por qué lo sería una definición?

Nayeli Zepeda, octubre 2019 

“Todas las palabras que usamos hoy tienen historias de uso que las acompañan y que influencian su significado más allá de nuestra voluntad. No podemos tan solo ‘limpiar’ las palabras, también tenemos que abordar las visiones del mundo que representan.”

(Peeren, 2018)

A toda costa he evitado la discusión sobre la definición de museo del ICOM, tal vez por no evidenciar mis dudas e incertidumbre sobre la necesidad de adoptar un término unificador. “Diferentes mundos, diferentes contextos, diferentes actores y diferentes luchas requieren de diferentes estrategias” (Cornwall, 2010), y quizá por eso lo veo más como una necedad.

La descripción de qué es un museo se ha concentrado en sus atributos objetivo y visiones: El museo consciente, el museo humanista, el museo distribuido, el museo centrado en personas, el museo inclusivo, abierto, participativo, híbrido, social, democrático, político, poscolonial, global, el museo del futuro. Y la definición propuesta –y pospuesta– por el ICOM en septiembre de 2019 no es la excepción. 

“Ningún discurso logra decir todo lo que intenta decir.”

(Nanni, 2004)

A riesgo de que la fisura se vuelva una enorme grieta, cuando me preguntan “qué es un museo”, recurro al documento creado por la American Alliance of Museums (AAM), National Standards & Best Practices for U.S. Museums. En él, se reconoce el museo como un concepto que incluye muchas categorías complejas y que se identifica intuitivamente. Por ello, si una organización se considera a sí misma como museo, entonces lo es; y esto incluye instituciones con fines de lucro, sin colecciones y con colecciones vivas (zoológicos, jardines botánicos, acuarios) (American Alliance of Museums, 2008). 

Si bien la AAM no fija una definición, sí establece una serie de estándares en términos de responsabilidad pública, planeación, liderazgo y organización, administración de colecciones, educación, finanzas, instalaciones y gestión de riesgos. Estos lineamientos marcan la vía para evaluar la práctica; regresando a la definición del ICOM: ¿cómo es un museo que democratiza?, ¿de quiénes son las voces a las que alude?, ¿cómo el museo puede garantizar la igualdad de derechos para todos los pueblos?, ¿cómo serían las contribuciones exitosas a la dignidad, la justicia, la igualdad y el bienestar?, y todo ello ¿cuándo?, ¿dónde?

“…definir y establecer límites es el trabajo del colonizador. Como sea, aún no he visto un argumento de cómo una definición que abarque todos los museos (de niños, de arte, historia, zoológicos, de ciencia, públicos, privados) puede ayudarnos a hacer mejor nuestro trabajo.”

(Heller, 2019)

Las palabras obtienen sentido dentro de contextos sociales y culturales, su significado siempre se construye en relación: según su constitución, su organización, su contexto. Por ello, más importante que la definición de museo, es la coyuntura en la que se ubica y las políticas que la protegen, es decir, el sistema de control (ético y legislativo) en el que una institución de naturaleza colonialista se circunscribe. Quizá es por eso que más que la noción de qué es un museo, me interesan los principios –lineamientos, estándares– que establecen las formas de convivencia dentro y alrededor de la institución.  

Cada contradicción, cada aseveración, cada definición de museo propuesta, me confirma que ya lo hemos rebasado: como lo conocemos hoy, como se ejerce hoy, no es suficiente; ¿por qué lo sería una definición?

Nayeli Zepeda es historiadora del arte y maestra en museografía didáctica. Co-fundadora de NodoCultura. Desde 2005, trabaja en el ámbito museístico, especialmente en la asesoría estratégica y metodológica de las áreas educativas. 

Bibliografía

American Alliance of Museums. (2008). National Standards & Best Practices for U.S. Museums. Washington DC: The AAM Press.

Cornwall, A. (2010). Deconstructing Development Discourse. Buzzwords and Fuzzwords. Warwickshire: Practical Action Publishing.

Heller, H. [museum_matters]. (2019, septiembre 16). I also think defining and boundary making is the work of the colonizer. Anyways still haven’t seen an argument for how a definition, encompassing all museums (children’s, art, history, zoos, science, public, private) helps any of us do our jobs better. [Tweet]. Recuperado de https://twitter.com/museum_matters/status/1173725830935187458

Nanni, L. (2004, octubre). That which it would be beneficial to agree upon before and during every discourse on art. Recuperado el 29 de septiembre de 2019, de Parol Quaderni d’Arte e di Epistemologia: http://www.parol.it/articles/traduzione_nanni.htm

Peeren, E. (2018). Language Cannot Be “Cleaned Up”. In Words Matter. An Unfinished Guide to Word Choices in the Cultural Sector (pp. 42-45). Leiden: Research Center for Material Culture.

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